B&J Painting es un negocio familiar construido sobre dos generaciones de oficio. Una familia que aprendió el oficio a la antigua — a mano, con paciencia — y que lleva más de 25 años pintando casas por todo Long Island.
El trabajo está dirigido por los dueños de principio a fin. No entregamos los proyectos a cuadrillas desconocidas — el trabajo es dirigido y supervisado directamente por los dueños, con ayuda de confianza cuando un trabajo mayor lo requiere. No recortamos en la preparación y tratamos cada casa como si fuera la nuestra. La mayor parte de nuestro trabajo siempre ha venido de recomendaciones — vecinos que hablan con vecinos — y ese es un nivel que protegemos en cada obra.